Principales causas de soldadura defectuosa en soldadura manual y semiautomática
Incluso con un buen equipo, un soldador puede producir soldaduras defectuosas si infringe las reglas básicas de preparación y control del arco. Estos errores pueden parecer menores, pero sus consecuencias son inmediatamente visibles: baja adherencia, deformación y poros internos. Los especialistas de Tools Store han recopilado una lista de los errores más comunes que cometen los soldadores:

Mala preparación de la superficie. La suciedad, el óxido, el aceite y la pintura impiden que el metal se funda de manera uniforme. Esto provoca poros e inclusiones en la soldadura, lo que reduce la fiabilidad de la unión.
Corriente demasiado alta. El arco quema el material, lo que produce agujeros y grandes crestas. La soldadura pierde su forma y tiene un aspecto irregular.
Corriente demasiado baja. Una penetración deficiente da como resultado una unión superficial. Bajo carga, la unión se agrietará.
Ángulo incorrecto del electrodo. Cuando el electrodo está demasiado adelantado o retrasado, el arco es inestable y el metal fluye en la dirección incorrecta.
Movimiento brusco. Una trayectoria irregular crea huecos en la soldadura. El material se enfría de forma desigual, lo que genera puntos débiles.
Un movimiento del arco demasiado rápido impide que el metal se caliente adecuadamente. Como resultado, la soldadura es estrecha, incompleta y frágil.
Un movimiento excesivamente lento provoca que el metal depositado forme grandes cordones y crestas, lo que resulta en sobrecalentamiento y deformación.
Un alambre o electrodo inadecuado. Un diámetro, tipo de recubrimiento o grado incorrectos generan una incompatibilidad entre los materiales. La unión se agrieta o se oxida rápidamente.
No controlar la separación entre las piezas. Si la separación es demasiado grande o demasiado pequeña, la distribución del material es incorrecta y la unión es irregular.
Descuidar el enfriamiento. En ocasiones, el soldador calienta el metal sin pausas. La temperatura aumenta, el material se deforma y la soldadura pierde su forma.
Una técnica de movimiento adecuada y una correcta preparación de la superficie crean una unión que puede soportar la tensión sin problemas. Este control da como resultado una soldadura hermosa, densa y funcional.